jueves, 29 de mayo de 2008

martes, 20 de mayo de 2008

Alain Touraine

La transformación
que conduce desde
una sociedad de
conquistadores del
mundo –de guerreros,
de científicos–
a una sociedad de autorrealización
de cada uno, como es la actual,
ha sustituido la sociedad de
los hombres por una sociedad de
mujeres”, escribe el sociólogo
francés Alain Touraine (Hermanville-
sur-mer, 1925) en su libro El
mundo de las mujeres (Paidós),
que ayer presentó en el Institut
Francès. Esto es, hoy las grandes
preocupaciones no son ya conquistar
el mundo sino crearse a sí
mismo a partir de la sexualidad
como en otro tiempo fue a partir
del trabajo. Y en esta modernización
diferente a la que Europa ha
practicado durante siglos separando
razón y sentimientos, las
mujeres llevan la delantera.
Touraine ha hablado del fenómeno
con La Vanguardia.
¿Víctimas? “Para muchos estudiosos
las mujeres no son actores sino
víctimas de un sistema de dominación
total e impersonal al
que nadie puede oponerse. Ciertamente,
sufren una enorme y
sorprendente cantidad de violencia
en el trabajo y en la familia”.
“Yo soy mujer”. “Pero al hablar
con mujeres me sorprendió que
ninguna se definiera como víctima,
sino como mujer. Podían definirse
como madre, ingeniera, tunecina...
pero empezaban por ‘Yo
soy mujer’. Y la meta de todas es
construir su vida como una vida
de mujer. Las mujeres dejan de
definirse por la relación con los
hombres y priorizan su construcción
a partir de su sexualidad, de
una nueva relación con el cuerpo
y con ellas. Quieren actuar sobre
sí más que sobre los demás”.
Seducción, ¿a quién? Las mujeres,
“más que los hombres, pasan
por este individualismo, por el
cuidado del cuerpo, la elección
de la indumentaria para construir
su personalidad singular”.
Pero “el maquillaje, la gimnasia,
la cirugía estética, que los hombres
interpretan como maniobras
de seducción, son ante todo
maneras en que las mujeres intentan
seducirse a sí mismas”. Después
de todo, dice, “la relación
con el hombre ya no es la meta
final: a través de él está la relación
con una misma”. Y la construcción
del sí, añade, no es broma
en un mundo líquido en el
que “todo nos llama a escapar de
nosotros mismos”.
Ambivalencia. “Las mujeres son
conscientes de que la combinación
de opciones imperfectas es
la mejor solución posible: trabajo
y vida personal. Saben que una
participación limitada en cualquier
terreno obstaculizará su
éxito, sea con su carrera o con
sus hijos, pero consideran necesario
combinar ambas facetas. Es
un cambio profundo, el actor juzga
la situación en relación consigo
mismo. Estábamos centrados
en el mundo: ahora en nosotros.
Eso origina toda una ética”.
Unir la vida. “Igual que el ecologismo
político y los movimientos
antiglobalización buscan reintegrar
los aspectos que el proceso
europeo de modernización separó
y opuso, son sobre todo las mujeres,
las que han sufrido una dominación
más completa, las que
formulan los grandes temas de la
reconciliación del cuerpo y la
mente, del pasado y el futuro, de
lo privado y de lo público, del interés
y de la emoción. En lugar
de elegir entre razón e imaginario,
los unen sin confundirlos”.
Mujer y publicidad. Para Touraine,
las mujeres enfrentan hoy
una nueva dominación, “la que
transforma a la mujer en consumidora.
Las mujeres se avergüenzan
de cómo las usan muchos
anuncios, pero luego compran,
porque sobre todo están contra
la publicidad no cuando les muestra
como sujeto sexual sino cuando
a través de la mujer sexualizan
objetos. Como decía una mujer
entrevistada, cuando vuelvo a
mi casa tras ver los anuncios del
metro y me miro al espejo veo
que ya no tengo cara, ni cabellos...
Han robado mi imagen”.

Alain Touraine, reconocido sociólogo francés, acaba de publicar en París su último libro titulado "El Mundo de las Mujeres" en el que analiza cómo la naturaleza propia de la mujer ha influido en la nueva configuración del espacio público.





"Las mujeres de ahora se interesan en la transformación ética, moral, en cómo vivir. Diría que el mundo de los hombres era hacia afuera, el universo de la conquista. Ahora hay un mundo hacia adentro".


El sociólogo -que asistió al cambio de mando presidencial en Chile y fue espectador en primera fila de la asunción de la primera presidenta mujer del país- fue entrevistado en la Revista Ya de esta semana, en la que resume notablemente la evolución de este cambio cultural y explica por qué la sociedad chilena no puede ser considerada "machista" mas allá de los resultados de la última eleccion presidencial:

" - ¿Qué rol juegan las mujeres en este nuevo paradigma?

En el nuevo modelo cultural se reconstruye lo que fue rasgado. Nuestro modelo occidental de modernización, tal como se desarrolló hace 500 o 600 años, subió a un caballo a una élite científica, política, administrativa y económica que fue a conquistar el mundo creando tensiones, desigualdades. Funcionó igual que una máquina de vapor en la que hay un polo caliente y uno frío, y mientras más tensión existe entre los dos, más se crea energía. La élite planteó "las mujeres son una figura de la inferioridad"; se formó una especie de bloque de la inferioridad que está definida esencialmente por la no subjetividad. El ser inferior es el que no puede decir "yo". Así vivimos en los siglos XVI, XVII y XVIII. Luego los dominados se cansaron y empezaron a decir "basta". El ciudadano le cortó la cabeza al rey; el obrero se sindicalizó y las mujeres inventaron el feminismo, logrando así transformaciones muy importantes. Finalmente, en este modelo occidental se distendió la cuerda y no quedó nada, sólo el mercado: la gente lo pasa bien, se da gustos, hace cualquier cosa. Yo me pregunté, entonces, ¿qué idea sostiene este nuevo mundo?, y la hipótesis más razonable era decir que se trataba de las mujeres porque fueron el grupo social más totalmente "inferiorizado". Como las instalaron en la categoría inferior, quieren volver a reconstruir lo que se quebró, rasgó. Ellas son las sostenedoras de este nuevo modelo cultural.

¿Qué quieren volver a recomponer?

- Por ejemplo, lo privado y lo público, o todo lo que constituye la oposición hombre-mujer. No están haciendo una sociedad de mujeres para reemplazar una sociedad de hombres. Reconstruyen para los hombres y las mujeres. Ellas se construyen como sujetos a través del rechazo de todas las polarizaciones. Rechazan la separación sexualidad-amor, por ejemplo. Son las que mejor perciben, y muy conscientemente, el carácter insoportable del quiebre, de la polarización. A veces resumo el asunto de la manera siguiente: el mundo que hicieron los hombres era un mundo en que primaba la conjunción o: o la casa, o el trabajo; o la guerra o la paz; o la derecha o la izquierda, o el capitalismo o el socialismo. El mundo que hacen las mujeres es ambivalente, un mundo de la conjunción y, pero cada vez hay una pérdida porque es imposible dar al ciento por ciento de los dos lados. Eso significa que las mujeres están muy frustradas, pero para ellas es la única manera aceptable de ser. Es una solución muy costosa; de hecho sólo hablan de eso: ¿cómo me ocupo de mí y de mis hijos. Si tengo a un hijo enfermo, voy o no voy a trabajar?; sé perfectamente que no haré carrera si me embarazo, etcétera. Pero soltar algo no es una posibilidad."

jueves, 15 de mayo de 2008

AGENDA21

L’any 1992 es va celebrar a Rio de Janeiro la Conferència de les Nacions Unides per al Medi Ambient i el Desenvolupament, que va aplegar a caps d’estat, representants d’organitzacions governamentals i no governamentals, responsables municipals, científics, tècnics i empresaris de 179 països. En aquesta trobada mundial, també coneguda com a Cimera de la Terra, es van analitzar els principals problemes ambientals, socials i econòmics amb què s’enfrontava la humanitat i es van debatre estratègies per assolir un model de desenvolupament que cobreixi les necessitats del present sense comprometre la capacitat de les generacions futures per satisfer les seves.

Era el naixement de l’Agenda 21, un pla de treball que té l’objectiu de guiar la política i la gestió dels governs vers el desenvolupament sostenible. L’Agenda 21 no és només una declaració de principis, és un programa d’actuacions obert per fer front als problemes globals i locals de la humanitat des d’una perspectiva ètica. És, per tant, un compromís polític al més alt nivell de cooperació.

Dos anys després de la Cimera de la Terra, es va celebrar a Aalborg (Dinamarca) la primera Conferència Europea de Ciutats i Pobles Sostenibles. D’aquesta trobada en sorgí la Carta d’Aalborg, un document on les ciutats europees es van comprometre a participar en les iniciatives locals de l’Agenda 21, desenvolupant programes que permetin avançar cap a la sostenibilitat urbana.

A la Cimera Mundial per al Desenvolupament Sostenible, celebrada a Joahnnesburg l’any 2002, es va comprovar la importància que juga el món local en la traducció dels objectius generals en actuacions concretes.

Arreu del món, centenars de ciutats i pobles treballen ja en iniciatives de l’Agenda 21, demostrant la rellevància que tenen les iniciatives locals en problemes d’àmbit global. Barcelona també s’hi ha compromès.

A BARCELONA:
www.bcn.cat/agenda21/

ACCIONS CONCRETES PER TOTS NOSALTRES:
http://www.bcn.cat/agenda21/a21/accions.htm

jueves, 24 de abril de 2008

viernes, 11 de abril de 2008

Fira de la terra i biocultura

Els dies 19 i 20 d'abril de 2008 serà a la 13a Fira per la Terra.

www.diadelaterra.org

i del 8 al 11 de maig biocultura
www.biocultura.org


us convido a llegir o rellegir la carta de la terra:
www.cartadelatierra.org/files/charter/charter_ca.pdf

viernes, 29 de febrero de 2008

La religión y el cerebro

Newsweek
- 11.06.2001 -
El Dr. James Austin, un neurólogo, cree que para sentir que el tiempo, miedo y auto-conciencia se han disuelto y realmente tener una experiencia mística y espiritual, ciertos circuitos cerebrales deben ser interrumpidos. ¿Cuáles? La actividad en la amígdala, que monitorea al ambiente y registra el miedo, debe ser reprimida. Los circuitos del lóbulo parietal, que nos orientan en el espacio y marcan la clara distinción entre lo propio y el mundo, deben ser silentes. Los circuitos frontales y temporales, que marcan el tiempo y generan autoconciencia, deben apagarse. Cuando esto ocurre, Austin concluye en un trabajo reciente, “lo que consideramos como nuestras funciones superiores de autoconciencia parecen disolverse o delesionarse de la conciencia”. Cuando desarrolló sus teorías en 1998, el libro “El Zen y el Cerebro”fue publicado por MIT Press.
Desde entonces, más y más científicos se han dedicado a la “neuroteología”, el estudio de la neurobiología de la religión y la espiritualidad. El año pasado la Asociación Norteamericana de Psicología publicó “Variedades de la Experiencia Anómala”, que cubría enigmas desde experiencias al borde de la muerte hasta experiencias místicas. En mayo, se publicó el libro “La Religión en la Mente” que abarca el tema de como las experiencias religiosas actúan sobre los lóbulos frontales para inspirar optimismo y hasta creatividad. Y en el libro “Porque Dios no se va”, publicado por el Dr. Andrew Newberg de la Universidad de Pennsylvania y su colaborador Eugene d’Aquili, utilizan imágenes cerebrales que obtuvieron de Budistas Tibetanos perdidos en la meditación y de monjas Franciscanas durante el rezo profundo para lograr identificar cuál es el circuito espiritual cerebral y para explicar como los rituales religiosos tienen el poder de movilizar a los creyentes y no creyentes por igual.
Fuera del tiempo y espacio
Lo que todas las nuevas investigaciones comparten es una pasión por descubrir las bases neurológicas de las experiencias místicas y espirituales.
En la neuroteología, los neurólogos y psicólogos intentan descubrir que regiones se activan y desactivan durante la experiencia que parece existir fuera del espacio y tiempo. De esta forma se diferencia de las investigaciones rudimentarias que se realizaron durante la década del cincuenta y sesenta que determinaron que las ondas cerebrales cambiaban cuando uno meditaba. Pero esas investigaciones no decían nada acerca de porque cambiaban las ondas cerebrales o que regiones específicas del cerebro eran las responsables de ese cambio. Por otro lado, las investigaciones recientes se basan en tratar de identificar los circuitos cerebrales que tienen mayor actividad durante la experiencia.
Estudiando el flujo de sangre que se correlaciona con la actividad neuronal mediante un SPECT ( tomografía computada de emisión de un único fotón), Newberg estudió al Dr. Michael Baime durante sus experiencias místicas.
Como se esperaba, la corteza prefrontal se iluminó. Pero fue el cese de actividad lo que sorprendió. Un grupo de neuronas en el lóbulo parietal superior se apagó. Esta región, que tiene el nombre de “área de asociación y orientación”, procesa la información acerca del tiempo y espacio. Determina donde el cuerpo termina y el resto del mundo comienza. Específicamente, el área de orientación izquierda crea la sensación del espacio físico donde existe el cuerpo.
El yo y el resto
El área de orientación requiere información sensorial para realizar sus cálculos. “Si se bloquea la información sensorial a esta región, como se hace durante la intensa concentración al meditar, uno evita que el cerebro produzca la distinción entre el yo y el resto”, dice Newberg. Sin la información de los sentidos, el área de la orientación izquierda no encuentra la frontera entre el yo y el resto del mundo. Como resultado, el cerebro parece no tener opción y “percibe al yo como interminable e íntimamente interconectado con todo,”escriben Newberg y d’Aquili en su libro. El área de orientación derecha, también privada de información sensorial parece permanecer en una sensación de espacio infinito. Los meditadores sienten que han tocado al infinito.
La experiencia espiritual
No es sorprendente que la experiencia religiosa se refleje en la actividad cerebral. Todo lo que experimentamos deja su marca en el cerebro. Lo difícil es que “no hay manera de determinar si los cambios neurológicos asociados con la experiencia espiritual significan que el cerebro está causando esas experiencias.... o si en vez esta percibiendo una realidad espiritual”.
Produciendo visiones
Cuando la imagen de una cruz, por ejemplo, dispara una sensación de admiración religiosa, se debe a que el área cerebral de asociación visual, que interpreta lo que ven los ojos y conecta las imágenes con las emociones y memorias, ha aprendido a vincular esas imágenes con esos sentimientos. Las visiones que surgen durante el rezo o ritual también son generadas en el área de asociación: la estimulación eléctrica del lóbulo temporal produce visiones.
La epilepsia del lóbulo temporal lleva esto a un extremo. Aunque algunos estudios han negado una conexión entre la epilepsia del lóbulo temporal con la religiosidad, otros creen que la condición parece llevar a voces y visiones religiosas.
Aunque la epilepsia del lóbulo temporal es rara, los investigadores sospechan que los estallidos de actividad eléctrica localizados llamados pueden llevar a experiencias místicas. Para probar esta idea, Michael Persinger sostiene un casco lleno de electroimanes sobre la cabeza de un voluntario. El casco crea un campo magnético débil, no mayor al producido por un monitor de computadora. Persinger descubre que el campo dispara estallidos de actividad eléctrica en los lóbulos temporales produciendo sensaciones que los voluntarios describen como supernaturales o espirituales: una sensación de lo divino. Él sospecha que las experiencias religiosas son producidas por mini tormentas eléctricas en los lóbulos temporales, y que tales tormentas pueden ser producidas por la ansiedad, crisis personales, falta de oxígeno, baja glucosa en sangre o simple fatiga. Pero, porqué los lóbulos temporales? Persinger especula que el lóbulo temporal izquierdo mantiene nuestro sentido de lo propio. Cuando la región es estimulada pero la derecha no, la izquierda lo interpreta como la sensación de presencia, como al yo dejando el cuerpo, o como Dios.
“Existe una correlación entre la gente cuyos pensamientos inconscientes tienden a pasar a la conciencia y las experiencias espirituales”, dice Michael Thalbourne de la Universidad de Adelaide. Desafortunadamente, los científicos no saben que es lo que permite que los pensamientos inconscientes aparezcan en la conciencia de algunas personas y no otras. El único predictor de tales experiencias, sin embargo, es algo llamado “disociación”. En este estado, diferentes regiones cerebrales se disocian de otras. “Esta teoría, que explica a la hipnosis tan bien, podría también explicar a los estados místicos,”dice Michael Shermer, director de Skeptics Society. “Algo parece estar sucediendo en el cerebro, donde un módulo se disocia del resto de la corteza.”
La base neuronal de la experiencia religiosa
Esa disociación puede reflejar la actividad eléctrico inusual en algunas regiones cerebrales. En 1997, el neurólogo Vilayanur Ramachandran le dijo a los participantes de la reunión anual de la Sociedad de Neurociencias que existe “una base neuronal para la experiencia religiosa.” Sus resultados preliminares sugirieron que la profundidad del sentimiento religioso, o religiosidad, podría depender de la remarcada actividad eléctrica natural en los lóbulos temporales. Interesantemente, esta región cerebral parece importante para la percepción del lenguaje. Una experiencia común a muchos estados espirituales es escuchar la voz de Dios. Parece surgir cuando malinterpretamos el lenguaje interno con algo externo. Durante tales experiencias, el área de Broca del cerebro (responsable de la producción del habla) se enciende. La mayoría de nosotros podemos reconocer que es nuestra propia voz, pero cuando la información sensorial esta restringida, como ocurre durante la meditación, la gente es “más propensa a atribuir los pensamientos generados internamente a una fuente externa,”dice el psicólogo Richard Bentall de la Universidad de Manchester, Inglaterra.
Hasta la gente que se auto describe como no espiritual puede ser movida por ceremonias religiosas. De ahí el poder del ritual. La clave es la combinación entre la atención localizada, que excluye otros estímulos sensoriales, junto con la sensación emocional magnificada. Juntas, parecen aumentar la actividad del sistema de excitación del cerebro. Cuando esto sucede, explica Newberg, una de las estructuras cerebrales responsable de mantener el equilibrio, el hipocampo, pisa el freno. Esto inhibe el flujo de señales entre neuronas.
Suavizando las fronteras del yo
El resultado es que ciertas regiones del cerebro son privadas de la información neuronal. Una de esas regiones parece ser el área de la orientación, la misma región que es silente durante la meditación. Como en esos estados, sin la información sensorial el área de orientación no puede cumplir su función de mantener un sentido de donde termina lo propio y empieza el mundo exterior. Por eso los rituales pueden desencadenar lo que Newberg llama “suavización de las fronteras del yo”.
Es posible que los científicos nunca resuelvan la pregunta más importante de todas: si nuestros circuitos cerebrales crearon a Dios o si Dios creó nuestros circuitos cerebrales. Cualquiera que uno crea es, finalmente, una cuestión de fe. http://meta-religion.com/

miércoles, 27 de febrero de 2008

¿Orwell o Huxley?

Por Neil Postman.

Orwell, en '1984', advierte que seremos vencidos por la opresión impuesta exteriormente. Pero en la visión de Huxley, en 'Un mundo feliz', no se requiere un Gran Hermano para privar a la gente de su autonomía, de su madurez y de su historia. Según él lo percibió, la gente llegará a amar su opresión, y a adorar las tecnologías que anulen su capacidad de pensar.

Lo que Orwell temía era a los que pudieran prohibir libros, mientras que Huxley temía que no hubiera razón alguna para prohibirlos, debido a que nadie tuviera interés en leerlos.

Orwell temía a los que pudieran privarnos de información. Huxley, en cambio, temía a los que pudieran brindarnos tanta que pudiéramos ser reducidos a la pasividad y el egoísmo.

Orwell temía que nos fuera ocultada la verdad, mientras que Huxley temía que la verdad fuera anegada por un mar de irrelevancia.

Orwell temía que nos convirtiéramos en una cultura cautiva. Huxley temía que nuestra cultura se transformara en algo trivial, preocupada únicamente por experimentar sensaciones varias.

Como Huxley lo destacó en su libro 'Nueva visita a un mundo feliz', los libertarios civiles y racionalistas, siempre alertas para combatir la tiranía, “fracasaron en cuanto a tener en cuenta el inmensurable apetito por distracciones experimentado por los humanos”. En '1984', agregó Huxley, la gente es controlada infligiéndole dolor, mientras que en 'Un mundo feliz' es controlada proporcionándole placer.

Resumiendo, Orwell temía que lo que odiamos terminara arruinándonos y, en cambio, Huxley temía que aquello que amamos llegue a ser lo que nos arruine.

chambao

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